El Green Garden, o el lugar donde el tiempo aprendió a detenerse

En el sur de la isla de Tenerife, donde el sol cae perpendicular sobre las piedras volcánicas y el viento del Atlántico llega cargado de salitre y de memorias antiguas, existe un lugar que no debería ser posible y que sin embargo existe con una obstinada y bellísima terquedad: un hotel ecológico familiar que decidió, antes de que el mundo lo exigiera, que cuidar la tierra y cuidar a las familias eran exactamente la misma cosa.